Miguel Fuente: «Yo a este lugar lo uso, así que lo cuido».

Miguel Fuente, Taca, en sus ratos libres limpia, poda y pinta el Poli.

tacaHoy se levantó temprano, como todos los días. Volvió de Mar del Plata con su camioncito repleto de frutas y verduras para vender en su local, que antes de las 8.00 ya estaba impecablemente abierto y recibiendo a los primeros clientes.

Cada uno que llega, se va del negocio del Taca con otra energía. Siempre recibe a sus clientes con alegría, algún chiste y varias observaciones: ¡Hoy madrugaste! Le dirá al que llega antes de lo acostumbrado. ¿Fuiste a la peluquería? A alguna dama que haya cambiado su peinado. ¿Qué pasa Padre? Cuando llega el Padre Román Bustinza a buscar su manzana. Y así transcurren todas las mañanas en La Papa Loca, de avenida 33.

Hace unos días, tuvo lugar en La Dulce una maratón que despertó muchas expectativas y que fue un éxito. En gran parte de la organización, de los detalles y de los muchos trabajos de limpieza y acondicionamiento del Poli, tuvo participación «Taca». Junto a varios colaboradores limpiaron y trabajaron para esa fiesta del deporte. Y durante la misma, también tuvo un rol muy importante. Como así también luego de la fiesta, cuando quedaron papeles de caramelos tirados y junto a Erica Hansen fueron a juntarlos.

erica hansenPero quedaron detalles, dice. Y el año que viene hay que llegar con todo. Es así que, por su cuenta, decidió comenzar a trabajar para el año que viene. Podando arbustos, limpiando sus ramas bajas, sacando hojas y papeles y a medida que queda limpio un sector, se acerca con la lata de pintura, el pincel y pinta el paredón. Poda, limpieza y pintura. Todo al mismo tiempo y en el mismo lugar, parece «El hombre orquesta», que además de hacer todo eso, no para de hablar y de contar por dónde tiene pensado seguir.

Llega al Poli a eso de las dos, después de haber cerrado su negocio y almorzado. «Me pego un par de vueltas a la pista y después me pongo a trabajar, hasta la hora de abrir», lo cuenta con entusiasmo y con pasión. También con orgullo. «Yo a este lugar lo uso, así que lo cuido», dice con total normalidad, mientras está escondido limpiando debajo de un arbusto. Después, con el rastrillo junta las hojas y las tira en el bolsón. Es alguien que entendió que los espacios públicos o los lugares abiertos a todo público, no se cuidan solos y no se limpian solos. Siempre hay gente detrás, trabajando y poniendo su granito de arena para que estos espacios puedan ser usados.

En el Poli hay personal que mantiene el lugar durante todo el año. Todo el predio está lindo y cuidado, eso está bien aclararlo y decirlo. Pero a pesar de ello, quedan cosas por hacer y mejorar. Son estas cosas, estos detalles que hacen que cuando uno llega, queda maravillado con el lugar. Paredones pintados, arbustos podados, sendas limpias, etc. etc.

Quisimos mostrar esta acción para que sirva de ejemplo, para que otros nos animemos a aportar lo propio, en los lugares que usamos o frecuentamos. Que aprendamos a valorar los lugares que tenemos y tomar este tipo de iniciativas. O al menos, comenzar por no no romper o no ensuciar, ya es un gran paso y una gran muestra de respeto.

Me quedaron grabadas estas palabras suyas y me gustaría repetirlas para que no queden perdidas en el texto, porque son las que realmente muestran el valor de la acción que está llevando a cabo y sirven como ejemplo y como reflexión:  «Yo a este lugar lo uso, así que lo cuido» ¿Y si lo ponemos en práctica?


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One Response to Miguel Fuente: «Yo a este lugar lo uso, así que lo cuido».

  1. RAUL MARTINEZ dice:

    Cuidado de si y de los otros, orgulloso de que habitantes del querido pueblo de La Dulce cuiden y felicito a quienes todos los días valoren ademas de mejorar el predio. Como dijera mi padre ROLO, el esfuerzo del pasado en la historia es el disfrute de este presente. Simplemente GRACIAS TACA Y ERICA como tantos otros.

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